Caldera o aerotermia: cómo decidir según tu vivienda

Introducción

Una de las dudas más habituales al plantear una mejora energética es si optar por una caldera tradicional o por un sistema de aerotermia.

No existe una respuesta única válida para todos los casos.
La decisión correcta depende del tipo de vivienda, el uso real del espacio, la instalación existente y el alcance del proyecto.

En este artículo explicamos cómo abordar esta decisión con criterio técnico, evitando errores habituales y soluciones mal planteadas.


No todas las viviendas son iguales

Antes de hablar de sistemas, es fundamental analizar el contexto del proyecto:

  • Tipo de vivienda y superficie

  • Sistema de calefacción existente

  • Nivel de aislamiento

  • Hábitos de uso y necesidades reales

Una solución eficiente en una vivienda puede no serlo en otra.
Elegir únicamente por tendencia o por promesa de ahorro suele generar resultados poco satisfactorios.


Cuándo una caldera puede ser una buena opción

Las calderas siguen siendo una solución válida en determinados escenarios, por ejemplo:

  • Viviendas con instalación existente en buen estado

  • Reformas parciales donde no se actúa sobre toda la envolvente

  • Proyectos con limitaciones técnicas o estructurales

  • Perfiles de uso bien definidos

El problema no es la caldera en sí, sino instalarla sin analizar el proyecto en conjunto.


Cuándo la aerotermia tiene sentido

La aerotermia puede ofrecer ventajas importantes cuando se dan las condiciones adecuadas:

  • Viviendas con buen nivel de aislamiento

  • Reformas integrales o proyectos de obra nueva

  • Integración con sistemas de baja temperatura

  • Proyectos que buscan reducir consumo a largo plazo

Sin embargo, no siempre es la mejor opción si se implanta sin adaptar el resto del sistema.


El error más común: decidir antes de analizar

Uno de los errores más habituales es partir de la solución antes de estudiar el proyecto.

Elegir “quiero aerotermia” o “quiero una caldera nueva” sin analizar el espacio y el uso real suele derivar en sobrecostes y menor confort.


El enfoque correcto

En MM Sion abordamos estas decisiones desde una visión global.

Analizamos el proyecto y definimos si una caldera, una aerotermia u otra solución es la más adecuada, siempre integrándola dentro de un planteamiento energético coherente.


Conclusión

La pregunta no debería ser “¿caldera o aerotermia?”, sino:

¿Qué solución encaja mejor en mi vivienda y en mi forma de usarla?

Tomar esta decisión con criterio técnico desde el inicio es la mejor forma de evitar errores y conseguir un sistema eficiente y confortable a largo plazo.

Analizamos tu caso antes de definir cualquier solución.